Juchitán, nuestro corazón está contigo

Escrito por  Jueves, 28 Septiembre 2017 00:00

Por Maleni Grider

“Si al velorio, huipil llevas bordado,
prendida a la cintura la cenefa
con blanquísimo olán muy bien plisado
haciendo como en verso, sinalefa…”
Víctor de la Cruz

¡Cómo duele estar en tierra de otros y oír la desgracia en la tierra de uno! El terremoto arrebató a muchos lo que tenían. En Oaxaca, en Chiapas, nuestros hermanos y compatriotas han perdido sus viviendas, sus patrimonios, y también a sus familiares. Es una gran pérdida que nos duele a todos. En la distancia, observamos la desgracia de otros y nos sentimos impactados por la sorpresa de un evento como ése.

En Florida, a pesar de que el huracán Irma no devastó el sur de la península, las consecuencias del agua y los vientos que azotaron son todavía muy grandes. Nuestras pertenencias no sufrieron mucho daño pero no hemos podido regresar a Naples porque hay demasiados problemas en la ciudad: no hubo luz por una semana, y todavía hay muchas colonias sin recibirla; no había agua para beber, ni comida en las tiendas, tampoco suficiente gasolina. La temperatura altísima y sin aire acondicionado.

Decidimos quedarnos al norte de Florida, donde intentamos comprar nuestra nueva casa. Hemos tenido que rentar un lugar, y ha sido muy costoso, pero al menos tenemos todas las comodidades de una ciudad que no sufrió por el huracán. La experiencia ha sido difícil. Fuimos nómadas por más de una semana, y ahora, cuando ya estamos fuera de las carreteras y podemos descansar, tenemos que enfrentar muchas otras situaciones que fueron afectadas o radicalmente cambiadas por el paso de este huracán.

Además del huracán físico, el huracán humano golpea fuerte a las familias, porque es doloroso perder nuestros planes, nuestros patrimonios, o todo lo que tenemos. En el caso de Oaxaca, Chiapas, y otros lugares de México como Guerrero donde los embates de la naturaleza han golpeado, la situación es mucho más extrema. Familias completas han sido devastadas, incluso con pérdidas humanas.

¿Qué nos ha enseñado la desgracia de todos estos huracanes golpeando nuestros territorios? Que nada de lo que tenemos es completamente seguro. Que no hay dinero que pueda contener la furia de los vientos. Hemos aprendido quiénes son nuestros amigos, quiénes se preocupan por nosotros, quiénes nos han tendido la mano. También hemos aprendido que poseemos más de lo que realmente necesitamos y que podemos vivir con mucho menos, y aún ser felices.

Hemos aprendido a valorar los días soleados, a dosificar el alimento, a reconocer nuestras actitudes compulsivas, a administrar mejor las prioridades, a compartir mucho más lo que tenemos, a moderar nuestros deseos, a esperar sin opción, a luchar contra la adversidad y mantener la calma a pesar de la amenaza.

Hemos aprendido, sobre todo, que siempre pueden las circunstancias tornarse peor de lo que ya son, pero todavía tenemos que confiar en que Dios está con nosotros, esperando a que lo busquemos y le entreguemos nuestra necesidad y nuestra angustia, para ayudarnos.

No dejemos de orar a nuestro Padre por aquellos que lo han perdido todo, y cuyas familias hoy sufren necesidad extrema. Unámonos a su dolor, en el mismo sentir, y dejemos que Dios obre en los corazones con su consolación infinita e incondicional.

juchitan anim

Maleni Grider

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Av. Universidad Anáhuac #13 Col. Lomas Anáhuac

                    Huixquilucan, Estado de México C.P. 52786 México

+52 (55) 2224 2070

www.somosrc.mx

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Somos RC App iOS Android

icon regnumchristi bottomup

icon redcol bottomup icon ecyd bottomup icon jfm bottomup icon manoamiga bottomup icon elarca bottomup icon whynotpriest bottomup icon semperaltius bottomup icon redanahuac bottomup icon catholicnet bottomup icon zenit bottomup icon zenit bottomup