El endemoniado que se convirtió en evangelista

Escrito por  Miércoles, 11 Enero 2017 00:00

Por Maleni Grider

Dios ha elegido lo que el mundo considera necio para avergonzar a los sabios, y ha tomado lo que es débil en este mundo para confundir lo que es fuerte. Dios ha elegido lo que es común y despreciado en este mundo, lo que es nada, para reducir a la nada lo que es. Y así ningún mortal podrá alabarse a sí mismo ante Dios. Por gracia de Dios ustedes están en Cristo Jesús.

1 Corintios 1:27-29a

Cuando Cristo inició su ministerio en la tierra, luego de haber sido bautizado, y habiendo recibido el Espíritu Santo de Dios, salió por primera vez del territorio israelita con sus discípulos, juntos cruzaron el mar de Galilea y entraron en tierra gentil, la tierra de los gadarenos (Marcos 5:1-20). Al salir de la barca, inmediatamente salió a su encuentro un hombre endemoniado (Mateo refiere que eran dos hombres endemoniados, en su capítulo 8:28, quizá sólo uno de ellos interactuó con Jesús como veremos), quien se arrodilló ante él. El espíritu inmundo, lleno de temor, le pidió no atormentarlo, luego de reconocerlo como el Hijo de Dios. Jesús le reguntó su nombre y éste respondió que se llamaba Legión, pues eran muchos demonios los que habitaban a ese hombre.

Marcos nos describe el tormento al que los demonios habían sometido a este hombre. Lo habían llevado a vivir en el cementerio, en la oscuridad, también Lucas refiere que lo impulsaban al desierto constantemente. Los habitantes oían sus gritos de día y de noche, habían tratado de atarle con cadenas pero tenía una fuerza sobrenatural que las rompía, además, hería su cuerpo con piedras. Era como un animal feroz a quien todos temían, de modo que nadie se acercaba a ese lugar.

"...fue liberado
de su
esclavitud..."

Jesús dio permiso a los demonios de entrar en un hato de cerdos, el cual se fue al despeñadero. El hombre fue liberado de su esclavitud, de las tinieblas. Cuando los habitantes del pueblo lo hallaron vestido, en sus cabales y cerca de Jesús, le pidieron a éste que saliera de su territorio. El Señor abandonó el lugar tras entrar en una barca con sus discípulos. Pero antes, el hombre que había sido exorcizado y liberado pidió al Señor que lo dejara ir con Él. Cristo se negó a esta petición y le dijo que fuera y contara a sus familiares y amigos lo que Dios había hecho por él. Así lo hizo. Fue por toda la ciudad hablando de cómo Jesucristo lo había librado de aquella posesión demoniaca.

Jesús, antes de este acontecimiento, había demostrado su poder para sanar enfermedades, y su poder ante las fuerzas de la naturaleza, pero ahora estaba por primera vez enfrentando y demostrando su poderío y superioridad ante las fuerzas del mal. Los demonios se inclinaron hacia Él y le pidieron clemencia. Jesús se preocupó por liberar al ser humano antes que nada, y ya había increpado a los demonios a abandonar ese cuerpo antes que ellos vinieran y le rogaran entrar en los cerdos. Cristo se aseguró de que los demonios le obedecieran y dejaran libre a su víctima.

"...envió al primer
evangelista..."

Pero hay algo más que Jesús hizo: envió al primer evangelista. ¿Un hombre lunático, quien había sido poseído por demonios? Sí. No era un experto en la religión judía, tampoco un discípulo cercano ni un amigo íntimo. No era un hombre santo, de buena reputación y buenas costumbres, sino un hombre destrozado por los poderes de las tinieblas. Era un hombre lleno de heridas, sangrante, sucio, desnudo, fuera de sus cabales, dominado por la furia, el cual vivía en las condiciones más deplorables que un ser humano pueda experimentar.

Jesús se encargó de liberarlo, restituirlo, devolverle la salud mental y física, vestirlo, llenarlo de paz y gozo, darle integridad, y también se aseguró de enviarlo a decir al mundo lo que Dios había hecho por él. “Para esto se ha manifestado el Hijo de Dios: para deshacer las obras del Diablo.” (1 Juan 3:8b) De esta historia aprendemos que Dios escoge a quien Él quiere para manifestar su poder y su gloria, para tener misericordia, para mostrar al mundo que Cristo vino para liberar a los cautivos, sanar a los enfermos, consolar a los afligidos. Él es el Señor de las causas más difíciles. No importa cuán profundo sea el daño, Jesús puede restaurarlo. No importa cuán perdido esté un ser humano, Él puede rescatarlo y usarlo para su gloria.

En el Reino de Dios no hay acepción de personas, ni credenciales, ni títulos, ni méritos, todos podemos ser perdonados para siempre, amados con amor eterno, aceptados sin condiciones, restaurados de manera completa. Y hemos sido llamados a predicar las buenas nuevas de lo que Dios ha hecho en nosotros, de cómo ha tenido misericordia.

anim endemoniado

Maleni Grider

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Av. Universidad Anáhuac #13 Col. Lomas Anáhuac

                    Huixquilucan, Estado de México C.P. 52786 México

+52 (55) 2224 2070

www.somosrc.mx

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Somos RC App iOS Android

icon regnumchristi bottomup

icon redcol bottomup icon ecyd bottomup icon jfm bottomup icon manoamiga bottomup icon elarca bottomup icon whynotpriest bottomup icon semperaltius bottomup icon redanahuac bottomup icon catholicnet bottomup icon zenit bottomup icon zenit bottomup

Galerías fotográficas

 Flickr OCRI

Flickr Regnum Christi

Flickr Legionarios de Cristo

Flickr Consagradas RC

Brand Center RC

 

¡Síguenos en Redes Sociales!