A días de la ordenación

Escrito por  Lunes, 05 Diciembre 2016 00:00

Por P. Alejandro Páez, L.C.

A sólo algunos días de la ordenación sacerdotal, veo el sacerdocio en mi vida como un gesto desbordante de la misericordia de Dios. Veo que la elección de Dios no tiene nada que ver con mis talentos ni con mis cualidades. Ni tampoco tiene que ver con mis pecados ni imperfecciones. Tiene que ver únicamente con su amor libre que se fijó en mí.

"...su amor
libre que
se fijó
en mí..."

 

Una consagrada me decía: “espero que a pesar de sus cualidades usted sea un santo sacerdote...”. La expresión es paradójica pero indica una verdad fundamental, y es que el que me buscó fue Dios, el que plantó la semilla de la vocación fue Dios, el que la cultiva es Dios y el que fecundará la obra y dará el fruto será Dios.

Recibo esta llamada con la misma compunción de Pedro cuando dijo: “Apártate de mí que soy un hombre pecador” (Lc 5,8), aunque en el fondo espero que el Señor no me haga caso... La recibo con el mismo asombro de Abraham cuando Dios le dijo: “Yo te bendeciré y tú mismo serás bendición. En ti serán benditas todas las familias del mundo” (Gn 12,2). Y con la misma gratitud de Moisés cuando Dios le dijo: “Seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, y seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa” (Ex 19,5-6).

"...verlo a Él,
acercarme
más a Él..."

 

Esto es lo que hay en mi corazón a pocos días de ordenarme: dolor por mis pecados, asombro de los planes de Dios y gratitud por la elección de su amor. Todo esto se combina para engendrar en mí un gran deseo de Dios, de verlo a Él, de acercarme más a Él, de asegurarme que lo que brote de mi sacerdocio sean efectivamente “ríos de agua viva” (Jn 7, 38) y no “mis propios sueños” (Jer 23, 28). Y finalmente encuentro en mí una gran paz y confianza en que Dios continuará su obra buena si yo me presto. En realidad es Él el que ha hecho la promesa y el que la llevará a buen término. En el último trecho antes de acercarme al altar llevo delante de los ojos y del corazón estas palabras: “Yo te instruiré. Yo te mostraré el camino a seguir. Con mis ojos fijos en ti, yo seré tu Consejero.” (Sal 32, 8)

anim a dias

 

Autores varios

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Av. Universidad Anáhuac #13 Col. Lomas Anáhuac

                    Huixquilucan, Estado de México C.P. 52786 México

+52 (55) 2224 2070

www.somosrc.mx

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Somos RC App iOS Android

icon regnumchristi bottomup

icon redcol bottomup icon ecyd bottomup icon jfm bottomup icon manoamiga bottomup icon elarca bottomup icon whynotpriest bottomup icon semperaltius bottomup icon redanahuac bottomup icon catholicnet bottomup icon zenit bottomup icon zenit bottomup