“To be or not to be…” (Ser o no ser…)

Escrito por  Domingo, 08 Enero 2017 00:00

Por H. Luis Eduardo Rodríguez, L.C.

Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo». Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: “Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las poblaciones de Judá, pues de ti saldrá un jefe que pastoreará a mi pueblo Israel”». Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo». Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino. 
(Mt 2,1-12 / La Epifanía del Señor)

Joseph Fadelle era un Musulmán bueno. Pertenecía a una de las principales familias chiítas de Iraq. Durante su servicio militar comparte cuarto con un cristiano. Después del escándalo inicial, de algunas conversaciones intrigantes y de un sueño misterioso, comienza un camino de búsqueda espiritual sobre la verdad de la religión. Se convenció de la falsedad del Islam, y de la verdad del cristianismo. Él sabía que esto significaba ser rechazado y perseguido a muerte por otros musulmanes, empezando por su propia familia. Llegó a ser secuestrado, torturado y casi asesinado por su propia familia. A pesar de todas esas dificultades, logró escaparse junto con su familia y fue refugiado en Francia.

A todos nos impresiona escuchar testimonios, como este, de conversiones radicales: San Agustín, Charles de Foucauld, Eduardo Verástegui, Amada Rosa Pérez, Fernando Casanova, Scott Hann, Karyme Lozano, Millie Stegman, Leonardo Mondadori… Y los nombres podrían seguir desfilando. Cuando estamos leyendo o escuchando sus testimonios, se nos enciende el corazón. Vemos la verdad y la profundidad de la religión con especial claridad. Crece en nosotros la esperanza de ser mejores católicos, de ser lo que Dios nos ha llamado a ser: ¡santos! Pero con frecuencia, nosotros, los “fieles”, regresamos a las mismas andanzas de antes…

Eso mismo sucedió hace 2,000 años. Los fariseos, los expertos en la Ley y la religión, sabían dónde iba a nacer el Mesías, pero no fueron a ver. El rey de Israel incluso se preocupó por averiguar los detalles, pero no le interesaba ser santo. Unos extranjeros, de otra religión, se enteraron del gran ´nacimiento que había ocurrido en Belén. Armaron maletas y emprendieron un largo viaje para visitar al Hijo de Dios hecho hombre. Cambiaron radicalmente su vida por su encuentro con Jesús.

Hoy día también hay “expertos” del catolicismo, más papistas que el Papa, que se saben todas todas de la Iglesia, pero se han estancado en su crecimiento espiritual. Hay otros que participan en la Iglesia, pero no para ser santos. Sólo están buscando un estatus social, dinero o quién sabe qué… Pero hay otros que sí se han tomado en serio la venida del Hijo de Hombre. Han tenido un encuentro personal con él y han cambiado su vida: han decidido ser santos.

Por el bautismo, todos estamos llamados a ser santos. Y ser santo no es una meta, no significa tener éxtasis místicos: ser santo es un camino que se recorre de la mano de Jesús y de María. También los santos tienen dificultades y faltas, como las tuvieron los reyes de oriente. La diferencia entre los santos y los demás no está en las dificultades, sino en la manera de enfrentarlas y superarlas. Curioso que los reyes magos terminaron más felices que el rey Herodes y los fariseos… como sigue sucediendo hoy.

Por eso, ahora, al inicio de este año, es el mejor momento para plantearnos la pregunta de Macbeth: “¿ser o no ser?”… ¿ser o no ser santo?

anim epifania

Imagen: Adoration of the Magi Tapestry

H. Luis Eduardo Rodríguez, L.C.

"Me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad!" (Sal 15,6) Nací en El Salvador. Sólo Dios sabe cómo llegué a la Legión: lo que importa es que ya estoy donde quiero estar. Ahora trabajo en la promoción vocacional en Centroamérica, mientras me acerco cada vez más al sacerdocio.

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Av. Universidad Anáhuac #13 Col. Lomas Anáhuac

                    Huixquilucan, Estado de México C.P. 52786 México

+52 (55) 2224 2070

www.somosrc.mx

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Somos RC App iOS Android

icon regnumchristi bottomup

icon redcol bottomup icon ecyd bottomup icon jfm bottomup icon manoamiga bottomup icon elarca bottomup icon whynotpriest bottomup icon semperaltius bottomup icon redanahuac bottomup icon catholicnet bottomup icon zenit bottomup icon zenit bottomup

Galerías fotográficas

 Flickr OCRI

Flickr Regnum Christi

Flickr Legionarios de Cristo

Flickr Consagradas RC

Brand Center RC

 

¡Síguenos en Redes Sociales!