11. Regnum Christi essentials

Escrito por  Miércoles, 30 Agosto 2017 00:00

Por P. José R. Valencia, L.C.

Concluyo esta serie de artículos afirmando que el RC es una respuesta a lo que pide Cristo a través del Papa Francisco. En la Evangelii Gaudium n. 194 se nos invita a no complicar lo sencillo, a impulsar aparatos conceptuales que favorezcan la comprensión de la realidad en vez de generar esclavitudes. Creo que debemos estar atentos a mantener la sencillez del evangelio, a mantener la sencillez del mensaje y también del RC. Conforme crecemos como institución, necesitamos de una constante simplificación, de una constante renovación y purificación para mantener lo esencial. Esta serie de artículos pretendía, a partir de mi limitada experiencia, resaltar las líneas esenciales para relanzar una sección o equipo. Permítanme ahora ponerlas todas juntas y que sirvan así de índice y de conclusión. Para ello me valgo, de estas maravillosas frases extraídas de la Evangelii Gaudium:

La Iglesia no crece por proselitismo, sino por atracción (vea el artículo 1. Relanzando una sección)

Se trata de estar convencidos de la misión y de darle la prioridad absoluta a la oración y a la vida de gracia. De ahí brota todo el apostolado, del amor del corazón de Jesús. Y una vez que tenemos fe y la certeza de que Cristo es la respuesta a todos los interrogantes del ser humano, entonces sí…, ¡a lanzar la redes!, a predicar por todo el mundo, a llamar en dirección espiritual para acompañar al hombre que busca a Jesucristo en lo más profundo de su corazón. Salgamos al encuentro.

Saber detener el paso para acompañar, contemplar, esperar (vea 2. Un diálogo… ¡de tres!)

La dirección espiritual (o el diálogo) representa la mejor forma de acompañar el crecimiento de cada persona y su encuentro con Cristo. Dedica la mayor parte de tu tiempo a esta siembra hermosa, silenciosa y profunda. Ama ser el buen pastor que da la vida por sus ovejas. Y cuando te toque recibirla, ¡prepárala de la mejor forma!, es un lujo que Dios te permite tener como católico comprometido.

Privilegiar acciones que generan dinamismos, paciencia a los procesos (vea 3. Formar formadores)

No podemos lograr que todos se comprometan, necesitamos tener un núcleo bien formado, la columna vertebral de la sección. Lograrlo es un proceso lento que requiere poner la calidad por encima de la cantidad, la profundidad por encima de la extensión. Para construir a largo plazo no dejemos de invertir en la formación de formadores. Todo lo demás puede ser deslumbrante pero poco sólido.

Iglesia en salida, Iglesia misionera (vea 4. Continuamos relanzando una sección)

Cuando hay un partido deportivo uno tiene que tomar postura: defensa o ataque. No podemos quedarnos con los brazos cruzados ante la situación del mundo y del RC. ¡hay que salir! Y pasar de una pastoral, “de mera conservación, a una pastoral decididamente misionera, … vivir en estado permanente de misión”. Nuevamente esto requiere de paciencia, de profundidad y de apostar por los formadores. Requiere tener programas bien armados y profesionales para la formación de formadores, que en nuestras secciones seamos expertos en orar, impartir formación y en salir al apostolado.

Primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y festejar (vea 5. #Colablife)

En la vida del colaborador RC se experimenta en totalidad la misión del RC. Un movimiento que da frutos en el corazón de tantas personas, que acompaña con su oración y dirección espiritual, que se involucra en los problemas del día a día y que siempre está buscando nuevas formas de hacer el bien, de anunciar la buena nueva. Los colaboradores inyectan nueva vida a los procesos de renovación.

Audaces y creativos. (vea 6. ECYD y RC)

El ECYD es un gran don para la Iglesia. Los adolescentes son maravillosos en su creatividad y en su fuego evangelizador. Oración, apostolado, diversión y formación proyectan a los futuros apóstoles, esas personalidades cristianas maduras que requiere la Iglesia. Es una pena que tanto esfuerzo en el ECYD se vea truncado por un inadecuado trabajo en equipo con las secciones de jóvenes. Necesitamos sinergias, humildad y profesionalismo.

Prefiero una Iglesia accidentada que encerrada en sus seguridades (vea 7. Una sección relanzada)

Cuando confiamos en Dios y trabajamos duro, los frutos llegarán y superarán nuestras previsiones y esquemas. No dejemos que nuestras obsesiones o cansancios del pasado nos ahoguen, vayamos a hacer el bien con una creatividad nueva. Volvamos a lanzar las redes de la mano del Señor que nos invita a trabajar en su viña.

Evitar una “caridad a la carta” sin mayor compromiso (vea 8. Comunidad de apóstoles)

Vivimos en un mundo revolucionado por los medios de comunicación y las relaciones sociales virtuales y el voluntariado “fácil”.  Necesitamos generar espacios de encuentro y de verdadero compromiso. En este mundo también hay divisiones, nos urge impregnarlo con la caridad de Cristo que debe ser bien organizada y transformadora. Necesitamos “la revolución de la ternura, de la fraternidad, del encuentro, (y decir con fuerza…) no, a las guerras entre nosotros y a la autorreferencialidad”.

La formación de laicos y la evangelización de profesionales e intelectuales son un desafío importante (vea 9. La hora de los laicos)

Por un lado, hay que renovar las estructuras que impidan dinamismo, y por otro lado hay que potenciar aquellas que nos permiten delegar y empoderar a más personas. Es importante que la sección o el equipo involucre en su dirección gente comprometida y responda a la vocación que cada uno experimente en su corazón. Sin estructura y orden no podremos llegar demasiado lejos. Necesitamos también poder ofrecer los cauces de generosidad y de compromiso que Dios le pide a cada uno.

No digamos que hoy es más difícil, es distinto (vea 10. ¿cómo destruir una sección o equipo?)

Seamos francos y abordemos el tema de nuestros errores, quejas, de nuestras tendencias a “echar a perder” el plan de Dios. Hemos ido aprendiendo en la historia del RC y seguimos aprendiendo en nuestras propias vidas. Cuánto se aprende de nuestros fracasos… pues en realidad son retos.

Que estos artículos te sean de utilidad para lanzarte a la apasionante tarea de formar líderes cristianos, de regalarle a Cristo apóstoles maduros, de responder a la llamada de la Iglesia en su labor misionera. ¡Somos RC!

rcessentials

P. José Valencia, L.C.

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Av. Universidad Anáhuac #13 Col. Lomas Anáhuac

                    Huixquilucan, Estado de México C.P. 52786 México

+52 (55) 2224 2070

www.somosrc.mx

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Somos RC App iOS Android

icon regnumchristi bottomup

icon redcol bottomup icon ecyd bottomup icon jfm bottomup icon manoamiga bottomup icon elarca bottomup icon whynotpriest bottomup icon semperaltius bottomup icon redanahuac bottomup icon catholicnet bottomup icon zenit bottomup icon zenit bottomup