Ninguno se perderá… sólo el barco

Escrito por  Jueves, 03 Noviembre 2016 00:00

Por Maleni Grider

Como la tempestad seguía con la misma violencia, los días pasaban y no se veían ni el sol ni las estrellas: estábamos perdiendo ya toda esperanza. Como hacía días que no comíamos, Pablo se puso en medio y les dijo: “Amigos, ustedes tenían que haberme escuchado y no salir de Creta, pues nos habríamos ahorrado este peligro y esta pérdida. Pero ahora los invito a que recobren el ánimo; sepan que se va a perder el barco, pero no habrá pérdida de vidas. Anoche estuvo a mi lado un ángel del Dios a quien pertenezco y a quien sirvo, y me dijo: ‘Pablo, no tengas miedo: comparecerás ante el César, y Dios te concede la vida de todos los que navegan contigo’. Ánimo, pues, amigos míos: yo confío en Dios y todo sucederá tal como me ha dicho”.

Hechos 27: 20-25

Cuando Pablo fue enviado por Dios a Roma, la barca en la que viajaba fue embestida por una fuerte tormenta, un viento fuerte del norte llamado Euroclidón. No pudieron controlar la nave y ésta quedó a la deriva, a merced de los vientos. Los pasajeros estaban tan asustados tras varios días de naufragio, que incluso perdieron la esperanza de salir con vida de aquella situación.

Tanto naufragaban que sólo veían la muerte delante de ellos. Hasta que, en un momento dado, Pablo los alentó con el mensaje del Señor, diciéndoles que ninguno de ellos se perdería, sino “sólo el barco”. La nave llevaba más de doscientos cincuenta pasajeros, muchos de los cuales eran presos, es decir, criminales. También viajaban en el barco algunos soldados romanos, otros discípulos de Pablo (entre ellos Lucas, que narra la historia), así como el capitán y el dueño del barco, entre otros.

"...Pablo los alentó
con el mensaje
del Señor..."

A pesar de la gravedad de la situación, Dios le dijo a Pablo que no temiera porque aún tenía un propósito que cumplir: presentarse ante César. Eso tiene sentido, pero, ¿criminales?, ¿asesinos?, ¿violadores?, ¿ladrones?... Así es, decenas de ellos fueron salvados junto al apóstol, tan solo por la infinita misericordia de Dios, quien le concedió a todos los que viajaban junto a él.

No sé cuál sea tu Euroclidón el día de hoy, ni sé cuántos días, semanas o meses lleves en esa situación que tanto te amedrenta y que a veces parece robarte la vida. Pero sí sé que la misericordia de Dios está disponible para nosotros día y noche, gracias a Jesucristo, quien abrió el camino al Padre para que pudiéramos acercarnos confiadamente a Él: “Tenemos, pues, un Sumo Sacerdote excepcional, que ha entrado en el mismo cielo, Jesús, el Hijo de Dios. Esto es suficiente para que nos mantengamos firmes en la fe que profesamos. Nuestro sumo sacerdote no se queda indiferente ante nuestras debilidades, pues ha sido probado en todo igual que nosotros, a excepción del pecado. Por lo tanto, acerquémonos con plena confianza al Dios de bondad, a fin de obtener misericordia y hallar la gracia del auxilio oportuno”. Hebreos 4:14-16

"...El Señor
conoce tu
necesidad y
tu propósito..."

El Señor conoce tu necesidad y tu propósito, no temas, nada terminará sino hasta que Él así lo establezca; tu vida acabará cuando ya no haya ninguna razón para que sigas existiendo. Mientras tanto, Él te concederá a todos los que viajan en el barco contigo. Sin embargo, recuerda: “sólo el barco”. ¿Cómo? Si es la nave lo que los sostuvo con vida en aquella hora perdidos en altamar… ¿Y ahora Dios le decía a Pablo que la barca iba a perderse? Así fue, se perdió la barca, la comida, pero se salvaron todas las vidas humanas.

¿Qué es aquello a lo que tú te estás aferrando? ¿Qué es aquello en lo que estás confiando que salvará tu situación o tu vida? Debes dejarlo ir… soltarlo. Sí, aquello se perderá, pero conservarás tu vida, saldrás de la tempestad, volverás a la costa luego del naufragio. Luego del trauma, ya no volverás a ser el mismo, pero tocarás tierra nuevamente, abrazarás la arena, la besarás, te sabrás a salvo y volverás a caminar.

Si confías en el Señor y acudes a Él, los que viajan contigo se salvarán también. Deja ir aquello a lo que te sujetas y pon toda tu confianza en Aquel que cruza contigo las tormentas de tu vida y te lleva en brazos para depositarte en la playa, una y otra vez.

anim solo el barco

Maleni Grider

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